Tableros en Power BI
Del dato crudo al tablero que tu equipo abre cada mañana. Modelo relacional bien construido, medidas en DAX que no se rompen al crecer y actualización programada.
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Convierto hojas de cálculo dispersas, sistemas que no se hablan entre sí y procesos que alguien repite a mano cada semana en tableros que se leen en diez segundos y flujos que funcionan solos.
Cada proyecto empieza por entender qué decisión necesitas tomar. La herramienta viene después, no al revés.
Del dato crudo al tablero que tu equipo abre cada mañana. Modelo relacional bien construido, medidas en DAX que no se rompen al crecer y actualización programada.
Limpieza con Power Query, plantillas con validación real y fórmulas documentadas. Que el archivo siga funcionando dentro de un año aunque lo use otra persona.
Conecto las herramientas que ya usas —correo, WhatsApp, bases de datos, APIs— para que las tareas repetitivas ocurran solas, con control de errores y avisos.
Estrategias medidas con datos, no con intuición: pruebas históricas, métricas de riesgo e indicadores propios programados en Pine Script.
Elige cualquier conjunto de la lista y el tablero se construye solo: indicadores calculados, gráfico según el tipo de dato y tabla con los números en crudo. Todo se dibuja en tu navegador, sin una sola librería externa.
El tablero de abajo se conecta al Banco Mundial cada vez que alguien abre esta página y dibuja el resultado con datos reales de Ecuador. Nadie lo actualiza a mano: es exactamente lo que monto para un cliente, con su propia fuente de datos.
Fuente: Banco Mundial · indicadores de desarrollo
Mueve los tres controles con tus números reales. El cálculo es simple a propósito: horas al mes por el costo de esa hora, proyectado a un año.
Cálculo sobre 52 semanas. No incluye los errores que se cometen al copiar datos a mano, que suelen costar más que las horas.
Precio cerrado antes de empezar. Si el alcance cambia a mitad, lo hablamos y lo vuelvo a cotizar: nunca te llega una factura sorpresa.
Una conversación para ver qué datos tienes, dónde están y qué decisión quieres tomar con ellos. Sales con un alcance escrito, un plazo y un precio cerrado.
Trabajo por entregas cortas, con avances que puedes revisar. Nada de desaparecer un mes y volver con algo que no era lo que esperabas.
Te entrego la solución funcionando, documentada y con una sesión de traspaso. El objetivo es que puedas mantenerla sin depender de mí.
Si tu duda no está aquí, escríbeme y te respondo sin compromiso.
Acceso de lectura a donde vivan los datos —una carpeta, una base, un sistema— y media hora tuya para entender qué decisión quieres tomar. Si los datos están desordenados no es un problema: ordenarlos es parte del trabajo.
Es el caso más común. La primera etapa consiste precisamente en consolidar y limpiar. Lo que sí necesito es que la información exista en algún formato digital; digitalizar desde papel se cotiza aparte.
Un tablero puntual, dos semanas. Una automatización completa, entre tres y cuatro. Los plazos los fijo después del diagnóstico, cuando ya sé contra qué me enfrento, y quedan por escrito.
Trabajo por entregas cortas justamente para que eso no ocurra: revisas avances cada semana y corregimos el rumbo sobre la marcha. Si al final de la primera entrega no ves valor, paramos y solo pagas lo trabajado.
Para ver un tablero publicado en la nube, cada persona necesita una licencia Pro. Si prefieres evitar ese costo, se puede entregar como archivo de escritorio o construir el tablero en web, como los de este laboratorio.
Sí. Todo el trabajo es remoto y ya lo hago con distintos husos horarios. Facturación y forma de pago se acuerdan según el país.
La mayoría de las empresas no tienen un problema de datos. Tienen un problema de acceso a sus propios datos.
Trabajo en la frontera entre el análisis y la automatización: no basta con explicar qué pasó, hay que dejar montado el sistema que lo vuelve a medir solo el mes que viene.
Vengo del análisis cuantitativo aplicado a mercados financieros, donde una hipótesis sin datos que la respalden cuesta dinero de forma inmediata. Esa disciplina —medir antes de opinar, documentar todo, desconfiar de los resultados demasiado buenos— es la que aplico a cualquier proyecto, sea un tablero de ventas o un flujo que responde mensajes de clientes.
Si tienes información repartida en veinte archivos, un informe que alguien arma a mano cada lunes, o una idea que quieres validar con números antes de invertir en ella, es probable que pueda ayudarte.
Escríbeme con el contexto y te respondo si es algo que puedo resolver, con una idea del alcance y el plazo. Si no es lo mío, te lo digo directamente.